Tod@s en algún momento de nuestras vidas creemos que nuestros padre o madre son pesados, no nos entienden, no se ponen en nuestro lugar, etc.
Tal vez en parte sea cierto porque ser padres no es una carrera que ofrece algún nivel de estudio, donde nos dan el certificado de aptitud cuando la terminamos.
Ser padres es un desafio, donde se va decidiendo sobre la marcha con los obstáculos que se presentan y las mejores opciones que creemos tener para sortearlos.
Es tan difícil encontrar el equilibrio...
Regocija en nuestra recta final sentir que nuestros hij@s," a pesar de todo", estén conformes con quiénes les toco como padres....
Siempre nos ponemos en jueces y casi nunca nos paramos en el zapato del otro.
En estos momentos entiendo algo más, por extrañar a quien siempre estuvo presente en mi vida y hoy no.
Duele no poder abrazarla, esperarla, compartir momentos, contrariarnos en puntos de vista hasta enojarnos y volver a amigarnos al rato....
Ahora recién me pregunto por qué no entendí tantas cosas, pero ya no hay respuestas...
Solo una oración y un "te extraño".
Solo el amarnos incondicionalmente, aceptando los errores, nos dará esa tranquilidad espiritual necesaria para seguir, a pesar del duelo.
