
Ufff sigo fallando, aunque intento mejorar.
Quiero hacer tantas cosas, que al final, no hago ninguna bien.
Pero bueno....me disculpo.
Cada día me levanto con la buena intención de pedir disculpas.
Pero cuando llega la noche, sigo solo con la intención.
Eso creo que no tiene disculpas ¿no?
Les aseguro que no es por orgullo, es temor a la otra parte.
Miedo a la reacción, a la indiferencia o no se a qué.
Supongo que al saber que yo no tengo rencores con nadie,
me tranquiliza, pero me duelen las situaciones confusas.
Me dan cierto malestar físico y emocional.
Bueno, supongo que Dios me guiara y me dará la entereza de enfrentar la situación cuando sea el momento justo.
Que terminen bien la semana y no se queden como yo...