
Es tiempo de dejar caer nuestras hojas secas: penas, tristezas, angustias, celos, desamor, soledad...
Es tiempo de reposar nuestros sentimientos e ir preparándonos para nuevas posibilidades.
No seguir mirando esas puertas que se cierran y ver las ventanas que se comienzan a abrir.
El otoño no debería ser una estación melancólica, debemos vivirlo como la metamorfosis de la oruga.
Sabemos que terminaremos siendo una bella mariposa, pero depende de nosotros serlo o quedarnos en el capullo sin ver que más hay.
¿Cómo alguien podría distinguir tu belleza si no te muestras?
Preparate para que florezcan tus sentimientos y emociones.
No es tan malo ser herido en algún momento, peor es no intentarlo.
Negarte a los sentimientos te hará sufrir también y no dejara que disfrutes de nada.
Venimos a este mundo a conocerlo, experimentarlo, disfrutarlo, sufrirlo, a VIVIRLO.
Sin fracasos, no sabrían tan bellas las victorias ¿no crees?.
No te ocultes, sal a pelear la vida.